Pues bien, hoy día parece que el pluralismo se ha quedado en una caja de voces donde sólo quedan ya los últimos resquicios. Si al principio de la democracia, los medios de comunicación salieron a la palestra con el propósito de dar a conocer las diferentes versiones que había en la sociedad, hoy, o es que las opiniones de la sociedad están cada vez más unificadas o es que los medios de comunicación han hecho que esto sea así.
Las fusiones se hacen por varios motivos, que en una nueva entrada ya hablaremos, pero principlamente por objetivos económicos, más que por dar mejor voz a algo predominante en la actualidad. Desde hace tiempo estamos viendo cómo con esta crisis las fusiones están a la orden del día, a pesar de, como ya vimos en la entrada anterior, la crisis haya dejado huella y haya mermado las fusiones entre grandes de la comunicación.
Pues bien hay que tener en cuenta que las fusiones no solamente se establecen en el ámbito español y que el problema que tiene nuestro gobierno sobre la publicidad y TVE también se da en otros países, como es el caso de Argentina.
La presidenta Cristina Kirchner presentó, hace poco, el proyecto que reemplazará a la Ley de Radiodifusión. El Gobierno trabaja en el articulado desde hace más de un año, cuando estalló el conflicto y comenzó a enemistarse con el Grupo Clarín.
El Gobierno asegura que así garantizará “polifonía de voces” en los medios. De nuevo el principal objetivo, pluralismo.
Sin embargo, al igual que pasa en España, los principales conglomerados de multimedia y la oposición hablan de un intento de control.
"La nueva ley que quiere sacar el gobierno argentino, regula con más fuerza a los canales de televisión por suscripción, impidiéndoles operar en más de 24 localidades a la vez. No les permite tener más de 35% de abonados sobre el total nacional. Reserva un 33% del espacio radioléctrico para canales y radios de organizaciones sin fines de lucro, como sindicatos e iglesias, que hasta ahora no podían ser propietarios de licencias para operar canales de televisión y radios. Permite a las empresas de servicios públicos, como las telefónicas, brindar servicios de televisión."
Con todo esto dicho, el principal obstáculo que se ha encontrado el gobierno Kirchner, ha sido la principal empresa de Argentina, Clarín. Para esta empresa, el cable es el futuro, sin embargo con esta nueva ley se le prohíbe que se fusione con Cablevisión, según el gobierno, porque no puede poseer más de 24 licencias. Hasta aquí podríamos decir que todo está de acuerdo debido a que las leyes hay que cumplirlas.

Sin embargo, lo anecdótico de todo esto, y el poder, manipulación y control que pueden llegar a tener los medios es asombroso. La fusión entre Cablevisión/Multicanal estaba más que decidida desde el año 2007, cuando las relaciones entre Clarín y el Gobierno eran cordiales, sin embargo desde el año pasado estas relaciones se resintieron. Y aquí es cuando empieza la acción. La presidenta parece que le tiene miedo a esta gran empresa y la amenazó con llevar esta nueva ley al Congreso para que se aprobara si no se volvían a restablecer las relaciones.
Al parecer Clarín, es mucho Clarín y no quiere seguir debajo de nadie. Si tienen que luchar contra viento y marea lo harán.
En España dentro de poco los medios de comunicación también se revelarán, o mejor dicho, también están demostrando día a dia su disconformidad con estas nuevas leyes.
No hay comentarios:
Publicar un comentario